Blog: ¿Cómo se recupera uno de una rotura del LCA?

Aviso legal: este artículo ha sido redactado por el Dr. Evan Jeffries, PT, DPT. Su contenido se ofrece únicamente con fines informativos generales y no constituye asesoramiento médico, diagnóstico ni tratamiento. La información no garantiza resultados concretos ni eficacia para ningún síntoma o afección en particular. Si presentas síntomas persistentes o tienes dudas sobre tu salud, consulta a un profesional sanitario cualificado.
El camino de la recuperación del LCA
Ningún deportista quiere oír las palabras «rotura del LCA», porque sabe lo que tiene delante: un camino largo y arduo que normalmente implica cirugía y rehabilitación. La cirugía de reconstrucción del ligamento cruzado anterior (LCA) sirve para sustituir un LCA roto. Las lesiones típicas del LCA se producen con una frenada brusca y un cambio de dirección en deportes como el baloncesto, el fútbol, el fútbol americano y el voleibol. El LCA se reconstruye tomando un injerto de otra zona del cuerpo (autoinjerto) o de un donante (aloinjerto). Después de la cirugía, lo más difícil está aún por llegar. La rehabilitación tras una cirugía de LCA suele requerir de 9 a 12 meses para volver al deporte, y a menudo más de un año en el deporte profesional.
Más información sobre la lesión del «LCA» →Tipos de lesiones: LCA

Tipos de cirugía del LCA
El autoinjerto sigue siendo la opción preferida entre la población joven y deportista por las mayores tasas de fallo, el coste más alto y el riesgo de nuevas roturas asociados a los procedimientos con aloinjerto (de cadáver).¹ El estándar de referencia ha sido siempre el injerto hueso-tendón rotuliano-hueso (BPTB), sobre todo por su largo historial y su uso extendido. El segundo autoinjerto más utilizado es el tendón isquiotibial. Una de las principales preocupaciones con los injertos de isquiotibial es el fallo del injerto. Los autoinjertos de isquiotibial tienen una tasa de fallo más alta que los BPTB y parecen fallar más en la población femenina joven.² Una zona de injerto que empieza a ganar fuerza es el tendón del cuádriceps. En una revisión sistemática reciente, el injerto de tendón cuadricipital no mostró diferencias significativas frente a los otros dos autoinjertos. Hace falta más investigación para determinar si debería haber otro estándar de referencia.
¿Cuánto tiempo lleva recuperarse?
Normalmente, la recuperación del LCA requiere un mínimo de 9 meses y habitualmente hasta 1 año para volver plenamente al deporte. Las personas que no vuelven a competir pueden retomar la mayoría de actividades en torno a los 6 meses. Un calendario de recuperación incluye lo siguiente, en mayor o menor grado:
Semanas 0-2
- Control del dolor y de la hinchazón
- Rango de movimiento y fuerza del cuádriceps
Semanas 3-8
- Recuperar el rango de movimiento y la fuerza completos
- Recuperar una marcha normal
- Trabajar el equilibrio y la fuerza
Meses 2-4
- Hacer hincapié en el control funcional de los glúteos
- Ejercicios de propiocepción y cinestésicos
- Movimientos laterales
- Progresar en el entrenamiento cardiovascular
- Nada de correr hasta los 4 meses y solo si se cumplen todos los criterios para correr
Meses 4-9
- Programa de vuelta a la carrera
- Progresiones pliométricas y de agilidad
- Progresar hacia los criterios de vuelta al deporte
Meses 9-12
- Vuelta a los entrenamientos sin contacto
- Progresar al contacto en los entrenamientos
- Vuelta al deporte
Nueva técnica quirúrgica
En el mundo del deporte y de la ortopedia todos intentan averiguar las técnicas más nuevas y eficaces para mejorar la curación y la vuelta al deporte. Los autoinjertos y los aloinjertos se han usado durante bastante tiempo con un buen historial. Sin embargo, se han producido fallos, hay jugadores que no han vuelto a su deporte y a menudo no sienten que sean el mismo deportista. Nunca se pensó que fuera posible salvar el ligamento del LCA hasta que se descubrió la reparación del ligamento cruzado anterior con puente mejorado (BEAR).
La técnica BEAR es un procedimiento que combina la reparación con sutura del LCA con una matriz extracelular específica que se coloca entre los dos extremos del LCA roto para facilitar la curación del propio ligamento, en lugar de injertar un tendón. Murray et al. completaron el primer estudio que analizó los resultados a 12-24 meses tras la cirugía BEAR.³ Observaron que el procedimiento BEAR producía resultados similares a la reconstrucción del LCA con autoinjerto de isquiotibial a los dos años. Esto podría ser un avance decisivo para los deportistas que tienen que lidiar con lesiones del LCA.
Volver al deporte
Esta suele ser la parte más dura de la recuperación del LCA, tanto mental como físicamente, porque el proceso de rehabilitación es muy agotador y a menudo los deportistas tienen miedo a volver a lesionarse al regresar. Es algo muy frecuente y comprensible dado el largo camino que supone la rehabilitación del LCA. Por eso es importante cumplir los criterios de vuelta al deporte y dar al cuerpo el tiempo necesario para curar. Los criterios de vuelta al deporte en el LCA suelen incluir la fuerza del cuádriceps y ejercicios de agilidad funcional, que deben situarse dentro de un 10 % respecto al lado no lesionado.
Las lesiones de rodilla en general pueden ser un golpe devastador para los deportistas, especialmente en el grupo de edad de 14 a 19 años, cuando aún están creciendo. Resulta interesante que la tasa de incidencia de lesión del LCA sea mayor en mujeres que en sus homólogos masculinos. Los deportistas que se recuperan de una cirugía de LCA pueden beneficiarse de usar la Zamst ZK-Protect , una rodillera de neopreno que aporta una sujeción fuerte a la rodilla. Tanto si intentas prevenir lesiones del LCA como si te rehabilitas de una cirugía, proteger la rodilla durante la competición es importante. Zamst aporta una combinación única de comodidad y sujeción para que sigas practicando el deporte que te gusta.

SOBRE EL AUTOR
EVAN JEFFRIES es fisioterapeuta con un Doctorado en Fisioterapia (DPT) por la University of St. Augustine for Health Sciences. Es también propietario de Evolving Motion, posee amplios conocimientos del sistema musculoesquelético y ha tratado numerosas afecciones ortopédicas aportando un enfoque proactivo de la salud y el estilo de vida. Últimamente también es activo en redes sociales como analista de lesiones, sobre todo en relación con las lesiones de los jugadores de la NBA. Puedes seguir a Evan en sus perfiles de redes sociales.
¹. Duchman KR, Lynch TS, Spindler KP: Graft selection in anterior cruciate ligament surgery: Who gets what and why? Clin Sports Med 2017;36:25-33.
². Slone HS, Romine SE, Premkumar A, Xerogeanes JW: Quadriceps tendon autograft for anterior cruciate ligament reconstruction: A comprehensive review of current literature and systematic review of clinical results. Arthroscopy2015; 31:541-554.
³. Murray MM, Kalish LA, Fleming BC, Flutie B, Freiberger C, Henderson RN, Perrone GS, Thurber LG, Proffen BL, Ecklund K, Kramer DE, Yen Y, Micheli LJ. Bridge-Enhanced Anterior Cruciate Ligament Repair: Two-Year Results of a First-in-Human Study. Orthop J Sports Med 2019;7(3).





